

Dr. Gonzalo Medina Aveled
Médico ginecólogo-obstetra
Iniciar esta sección es esta página Web me da el privilegio de poder interactuar con usted. El embarazo, en la vida de la mujer es el evento superlativo de su razón de ser, es la prolongación de la vida, es compartir durante 280 días la emoción de una esperanza, es ser testigo de cambios abismales que ocurren en ti mujer que alojas en tu seno una crisálida que al cabo de 9 meses se muestra como la más hermosa mariposa: un Hijo. Es ser madre, las mas noble misión humana.
Esta sección tiene como propósito no solo brindarte ayuda desde el punto de vista médico-obstétrico, sino que pretende darte el apoyo espiritual en el momento más trascendental de la vida. Ya que hablamos de espiritual, veamos este mensaje:
Cuando el señor
estaba creando a las madres, ya llevaba trabajando seis días de sobre
tiempo, cuando el ángel apareció y le dijo:
“Está usted poniendo mucho esmero en ese modelo”
A lo que el señor respondió:
“¿Has leído las especificaciones del pedido? Debe ser
totalmente lavable pero sin ser de material plástico; debe tener 180
piezas, todas reemplazables; vivir sólo de café y sobras; besar
de manera que cure desde una pierna rota hasta un desengaño amoroso
y tener seis pares de manos”
El ángel hizo un gesto y dijo:
“¿Seis pares de manos?..Imposible”. “El problema
no son las manos, lo difícil son los tres pares de ojos que requieren
las madres: un par para ver a través de la puerta cuando pregunta ¿Niños
que están haciendo?(aunque sepa la respuesta), otro detrás de
la cabeza que ve lo que no debiera pero que son las cosas que tiene que saber,
y...por supuesto, otro par de ojos delante para que al mirar a un niño
disgustado le diga sin articular palabras: “Esta bien, yo te entiendo
y te quiero”.
“Señor”, dijo el ángel suavemente, “venga
a descansar, mañana será otro día, y...” “No
puedo”, dijo el señor, “Estoy a punto de crear algo tan
parecido a mí que ya tengo un modelo que se cura a sí misma
cuando se enferma, puede alimentar a una familia de seis personas con medio
kilo de carne molida y es capaz de meter bajo la regadera a un chiquillo de
nueve años”.
El ángel observó el modelo y dijo: “Es muy suave”.
“Pero fuerte”, le dijo el señor, “No te imaginas
todo lo que puede hacer y lo que puede durar”.
¿Puede pensar?
“No sólo pensar, también puede razonar y comprender”,
dijo el Creador.
Finalmente el ángel se aproximó y pasó un dedo por la
mejilla, “tiene una gotera” pronunció, “le advertí
que estaba poniéndole muchas cosas a este modelo”.
“No es una gotera, es un lágrima”.
¿Para qué?
“Para alegrías, tristezas, desengaños, dolor, soledad
y orgullo”.
“Es usted un genio, Señor, dijo el ángel.
El señor observó sobrio:...”yo no le puse una lágrima,...se
hizo sola!”.
Creada la madre, cuenta una leyenda que:
Un niño que estaba
por nacer le dijo a Dios:
“Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra, pero como viviré
tan pequeño e indefenso como soy yo”.
Dios le contesta:
“Entre muchos ángeles, escogí uno para ti. Que te está
esperando, él te cuidará”
Niño: “Pero dime, aquí en el cielo no hago mas que cantar
y sonreír, y eso me basta para ser feliz”.
Dios: “Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los
días y tu sentirás su amor y serás feliz”.
Niño: “ Y como entender cuando la gente me hable si bo conozco
el extraño idioma que hablan los hombres”.
Dios: “Tu ángel te dirá las palabras mas dulces y más
tiernas que puedas escuchar y con mucho cariño y paciencia te enseñará
a hablar”.
Niño: “¿Y que haré cuando quiera hablar contigo?”.
Dios: “Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará
a orar”.
Niño: “He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quién
me defenderá?”.
Dios: “ Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida”.
Niño: “Pero estaré siempre triste porque no te veré
más”.
Dios: “Tu ángel te hablará siempre de mi y te enseñará
el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo estaré siempre
a tu lado”.
En ese instante una gran
paz reinaba en el cielo, y se oían voces terrestres , el niño
presuroso repetía suavemente:
“Dios mío, ya me voy, dime si nombre, ¿cómo se
llama mi ángel?”
Dios le contestó: “ Su nombre no importa, tu solo le dirás
MAMA”.
Te emocionaste, pues bien, eso es La espera de quien espera, una sección educativa, emotiva y profundamente humana, creada para ti en el mejor momento de tu vida.
GMA.